Noche hambrienta

Noche Hambrienta

Ante la noche Hambrienta de mis quejas. Quejas que me propone Lanzarlas a la fatalidad, Me hinco con menosprecio Al no poder hacerlo Con resignación; me reconozco ante el susurro nocturno. Me respondes: No me culpes de tus penas Tus quejas son hijas del viento. Romane